
En oscuro desvelo
[Poesía 1972-2002]
Arcadio López-Casanova se traslada a Valencia en 1968, donde ejerce como Catedrático de Lengua y Literatura españolas. Su obra ensayística, desde el memorable Poesía y Novela –junto a Eduardo Alonso- hasta el fundamental El texto poético (1994) recorre el estudio de la poesía de la modernidad en lengua gallega y española. Fue profesor de Crítica y Teoría Literarias en el desaparecido Colegio Universitario de Castellón, desde donde realizó una notable labor de magisterio, especialmente entre los jóvenes poetas. En la actualidad ejerce la docencia en la Universidad de Valencia. Ha obtenido, entre otros, el Premio Adonais (1978), el Internacional Ciudad de Melilla (1990), el Tiflos (1996) y el Premio de Honor de las Letras Gallegas (2001). Poeta destacado en lengua gallega, este volumen (editado por la Institució Alfons el Magnànim de la Diputació de Valencia) es un rico y elaborado conjunto textual que abarca sus tres libros publicados en castellano: La oscura potestad (1979), Razón de iniquidad (1991) y Asedio de sombra (1997). Todos ellos forman un universo poético cohesionado, coherente y personalísimo, desde la singularidad de cada una de sus propuestas.
El conjunto del libro diseña toda una trayectoria espiritual, expresada a través de una minuciosa y lenta labor de construcción, donde la voluntad de composición y el equilibrio estructural muestran uno de los rasgos fundadores de la lírica moderna: la convicción de que el libro sea mucho más que una mera yuxtaposición de poemas. Cuenta con una extensa introducción de Joan Oleza, que analiza con detalle las claves estilísticas de la poesía. Entre esas claves, la continuada presencia del poema largo de verso amplio y fractura clásica: disposición versal y espacial del poema que se convierten en un estilema, una marca de reconocimiento de la personalidad creativa del poeta. La presencia velada de un sujeto lírico de naturaleza trágica, ese desposeído primero y después desvelado en la parte final del libro, nos introduce en una de las claves simbólicas sobre la que se organiza toda su poesía: la tensión entre la noche (la niebla, la oscura potestad, la desposesión) y la luz.
Una poesía que asume los temas fundamentales: el destino huérfano del hombre, su radical menesterosidad y desposesión, su razonada angustia existencial en un mundo trágico... unos temas que subrayan la conexión de esta poesía con el contexto humano nunca abandonado (“nada soy, nada tengo”). Una poesía, por tanto, solidaria desde esa fundamental afirmación de humildad, desde la profunda convicción de la debilidad de la condición humana, una poesía recorrida de tensiones: “Es oscura esta luz/ como la desgracia” (Pasión de sombra). Desde sus inicios en el contexto de lo que hoy ya se conoce como la Generación del 68, López-Casanova ha sabido construir una obra poética caracterizada por su radicalidad expresiva y por su energía creativa: una lírica de raigambre metafísica que expresa un mundo poético personal y original. Una poesía que nos devuelve el “cegado resplandor” de la condición humana, desde la palabra compartida en la casa natal del ser. Un libro de poemas y un poeta imprescindibles.
El conjunto del libro diseña toda una trayectoria espiritual, expresada a través de una minuciosa y lenta labor de construcción, donde la voluntad de composición y el equilibrio estructural muestran uno de los rasgos fundadores de la lírica moderna: la convicción de que el libro sea mucho más que una mera yuxtaposición de poemas. Cuenta con una extensa introducción de Joan Oleza, que analiza con detalle las claves estilísticas de la poesía. Entre esas claves, la continuada presencia del poema largo de verso amplio y fractura clásica: disposición versal y espacial del poema que se convierten en un estilema, una marca de reconocimiento de la personalidad creativa del poeta. La presencia velada de un sujeto lírico de naturaleza trágica, ese desposeído primero y después desvelado en la parte final del libro, nos introduce en una de las claves simbólicas sobre la que se organiza toda su poesía: la tensión entre la noche (la niebla, la oscura potestad, la desposesión) y la luz.
Una poesía que asume los temas fundamentales: el destino huérfano del hombre, su radical menesterosidad y desposesión, su razonada angustia existencial en un mundo trágico... unos temas que subrayan la conexión de esta poesía con el contexto humano nunca abandonado (“nada soy, nada tengo”). Una poesía, por tanto, solidaria desde esa fundamental afirmación de humildad, desde la profunda convicción de la debilidad de la condición humana, una poesía recorrida de tensiones: “Es oscura esta luz/ como la desgracia” (Pasión de sombra). Desde sus inicios en el contexto de lo que hoy ya se conoce como la Generación del 68, López-Casanova ha sabido construir una obra poética caracterizada por su radicalidad expresiva y por su energía creativa: una lírica de raigambre metafísica que expresa un mundo poético personal y original. Una poesía que nos devuelve el “cegado resplandor” de la condición humana, desde la palabra compartida en la casa natal del ser. Un libro de poemas y un poeta imprescindibles.
