jueves 10 de noviembre de 2011

LA MEDICINA ESPAÑOLA EN EL EXILIO





La Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana ha editado una Antología de textos del Dr. Félix Martí Ibáñez (Cartagena, 1911-Nueva York, 1972). Como señala el Dr. Josep Lluís Barona en la “Introducción”, no hemos de olvidar el contexto ideológico y social tan convulso de la España del primer tercio de siglo, y que enmarca su formación y su actividad profesional. En aquellos años, ya la ciencia era entendida como referente de modernidad en el seno de la ideología laica liberal. De origen valenciano, vinculado desde muy joven a organizaciones libertarias y colaborador asiduo de esa misma prensa, destaca especialmente su labor divulgadora sobre eugenesia y sexología en la revista valenciana Estudios. Con el exilio, marcha a Estados Unidos, donde ejerce como profesor y director del Departamento de Historia de la Medicina en el New York Medical College. Su obra más relevante fue la creación de la editorial MD Publications Inc. que sería origen de un gran número de publicaciones en el ámbito de la medicina divulgativa. En su exilio estadounidense volvería a sufrir la represión del senador McCarthy y su neofascismo fundamentalista.
El Dr. Martí Ibáñez no es un caso aislado, sino el concienzudo fruto de un trabajo de docencia e investigación realizado de la España progresista y laica, que fue concretando a través de prestigiosas instituciones: la Institución Libre de Enseñanza, la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, la Residencia de Estudiantes, las pensiones de alumnos en instituciones y universidades extranjeras, el Institut d’Estudis Catalans, que son el testimonio de cómo un país luchó por construir un camino de progreso en un tiempo de nacionalismo oscurantista y fundamentalista.
El activismo científico tiene, pues, una íntima relación con el republicanismo liberal y con el auge de la nueva cultura revolucionaria suscitada entre el proletariado. Como señala el Dr. Barona: “Su objetivo no era otro que el de subvertir los valores del capitalismo y la sociedad burguesa para alcanzar una revolución que no parecía posible sin la creación de un hombre nuevo” (p. 14). Aparte de algunos flirteos literarios, destacan textos anteriores al exilio con una marcada óptica revolucionaria, como “Sanidad, asistencia social y eugenesia en la revolución social española” (1937) o “Una nueva moral sexual como base de las conquistas revolucionarias” (1937), o “Socialización de la medicina” (1937), que nos dan la medida del más radical y relevante Martí Ibáñez. Su visión de la sanidad en una nueva España moderna y próspera sólo fue un momento arrasado por el humo de las armas y de la sangre.
Hijo del célebre pedagogo valenciano Félix Martí Alpera, fue un excepcional testigo de ese proceso, y un hábil divulgador científico y activista sanitario. Curiosamente, su vida en Estados Unidos no fue la de un exiliado, sino la de un triunfador en la competitiva sociedad capitalista. Allí ocupo importantes puestos en los departamentos médicos de varios laboratorios farmacéuticos, y desarrolló una considerable labor editorial y como conferenciante, pero no tuvo relaciones con el exilio español. Murió en 1972 en Nueva York, tras haber regresado a España en varias ocasiones. José Vicente Martí Boscà y Antonio Rey se han ocupado de la edición, de la bibliografía y de la selección de textos. Lástima de maquetación y de diseño editorial, que desdice con mucho el gran trabajo realizado anteriormente por Rafael Ramírez Blanco.