martes 13 de diciembre de 2011
Los dioses abandonan a Antonio/ C. Kavafis
Cuando, de pronto, a medianoche, oigas
pasar el tropel invisible, las voces cristalinas,
la música embriagadora de sus coros,
sabrás que la Fortuna te abandona,
que la esperanza cae,
los ilusorios planes de tu vida
disueltos en el humo.
Como un hombre desde hace tiempo preparado,
como valiente,
saluda con valor a Alejandría que se aleja.
Y sobre todo no te engañes: en ningún caso pienses
que es un sueño quizá, o que tu oído miente.
Deja las súplicas y las lamentaciones para los cobardes.
Como un hombre dispuesto desde hace tiempo,
como quien ha sido digno de esta ciudad,
acércate a la ventana abierta
para beber, más allá del desengaño,
la última embriaguez de ese tropel divino,
y saluda, saluda a Alejandría que se aleja.
